¡Con esta antigua decocción ningún hongo atacará más a tus plantas! ¡Puedes apostar!

Las enfermedades fúngicas son uno de los problemas más comunes que pueden encontrar muchas plantas. Estas infecciones pueden causar diversos daños a la planta, desde el secado de las hojas hasta la muerte de toda la estructura. Pero conocer un remedio natural puede marcar la diferencia.

De hecho, la cola de caballo se considera una excelente solución contra las enfermedades fúngicas de las plantas. Gracias a las propiedades antifúngicas y antibacterianas de esta planta, las plagas no tendrán la más mínima posibilidad de atacar tu huerto. Elegir un tratamiento natural no sólo te permitirá evitar el uso de químicos nocivos, sino también poder disfrutar de los maravillosos frutos de tu jardín sin ningún temor.

Esta hierba ha demostrado ser un arma eficaz contra el oídio y el mildiú, pero también contra la pudrición de las raíces, sin dañar las plantas sometidas a terapia. Por este motivo, la cola de caballo es una solución práctica y segura para quienes buscan cuidar sus plantas de forma natural.

Decocción de cola de caballo: cómo hacerla

La mejor época para cosecharla es de junio a agosto, es muy fácil de recolectar, no se necesitan tijeras ni cuchillo, se desprende fácilmente con las manos. Una vez recolectadas, hacer manojos, atarlos y dejar secar boca abajo en un lugar fresco, ventilado y bien resguardado. De esta forma podrás conservarlo durante toda la temporada.

Con esta antigua decocción ningún hongo atacará más a tus plantas, esto es lo que debes hacer:

300 g de cola de caballo fresca o 100 g de cola de caballo seca; Picar bien todas las ramitas y poner en 1 litro de agua. Poner a hervir al fuego durante unos 30 minutos, mejor si durante 1 hora. Dejar enfriar bien y luego exprimir la cola de caballo hasta la última gota. En este punto, añade 4 litros de agua a tu extracto para rociar por todo tu jardín.